METAFÍSICA, COSMOLOGÍA Y SIMBOLOGÍA TRADICIONAL (2)
Ángel Almázán - 12/2/2002

Toca ahora hablar de la Cosmología Tradicional, siguiendo el desarrollo hecho por René Guénon.
 


2. Cosmología


La metafísica, propiamente dicha y en su definición más plena, trata sobre el No-Ser, mientras que la ontología lo hace acerca del Ser, aunque las filosofías y psicologías contemporáneas no suelen ir más allá del ser individual que es la persona humana, y lamentablemente lo hacen de forma muy restrictiva puesto que ignoran la conexión existente entre los diversos componentes de la persona, no solo en el "plano" horizontal de su existencia, sino también en su "eje" vertical, ese Cordón Dorado o Sutrâtma que une principialmente todos los estados del ser en los que participa el espíritu inherente en cada persona humana, y que es la base arquetípica de las teorías de la reencarnación, metempsicosis, paraísos e infiernos, ángeles y demonios...

Es probable que el lector haya tenido que releer todo lo anterior varias veces para poder asimilar lo que hemos intentado expresar. No se desaliente por ello, pues otro tanto nos ha acaecido a nosotros con respecto a los libros que nos han servido de fuente de conocimiento para escribir este primer capítulo, dado lo dificultoso de su comprensión debido a lo "árido" de la temática que estamos tratando. Mas no nos arredremos ante tal desafío: el suyo para seguir leyendo, el nuestro para seguir escribiendo...

Las existencias "son" porque están en el Ser y éste "es" por estar en el No-Ser, el cual "es" por estar en la Posibilidad Total (4). ¿Mas cómo se producen las existencias, la multiplicidad de los seres manifestados? Miremos en torno nuestro y veremos que lo múltiple surge de la multiplicidad. Ello es debido a una interrelación indefinida de dualidades que van derivándose unas de otras. ¿Y cuál es su origen primigenio en la Existencia Universal? ¿Cuál es la primera dualidad cosmológica..?

La primera de las dualidades cósmicas es la que se puede concebir al inicio de la Existencia o Manifestación Universales para que sea posible cualquier tipo de manifestación en el grado que sea. Tal dualidad -que parece tal desde el punto de vista de la manifestación, pero que no es tal más allá de ésta (5)- la vamos a denominar esencia y substancia universales, concebidas como principios universales que constituyen los dos polos de toda manifestación, a través de los cuales surge todo lo manifestado, el devenir, en los diversos "mundos" o estados del ser. Otros nombres análogos que pueden servirnos para comprender esta primera dualidad -aunque teniendo presente que existen distinciones entre ellos por aplicarse a grados de existencia distintos-, son respectivamente: "Purusha/ Prakriti", "Nâma/Rûpa", "Yang/Yin", Acto/Potencia, Forma/Materia, Calidad/Cantidad... Los números pitagóricos y las Ideas o arquetipos platónicos corresponderían a la esencia (6).

"Prakriti" es la "potencialidad pura", la substancia universal; análogamente, la materia prima es el principio pasivo de la manifestación universal, la potencia pura en la que nada hay diferenciado ni actualizado y que constituye el soporte pasivo de toda manifestación.

La «materia secunda» de los escolásticos es una substancia en sentido relativo, pero ya no es potencia pura universal, pues ésta al ser el substrato o soporte de toda la manifestación universal es indiferenciada e indistinta y, por ello mismo, ininteligible, "no ya por ser nosotros incapaces de aprehenderlo, sino porque en realidad nada hay en ella que aprehender" (7).

Las substancias relativas, al participar de la potencialidad universal asumen su grado relativo de ininteligibilidad, por lo que la comprensión o explicación de las cosas hay que buscarlas en la esencia y no en su substancia.

En nuestro mundo, la «materia secunda» actúa de soporte o raíz de lo que en él se manifiesta, y está conformada, como dijera santo Tomás de Aquino, como «materia signata quantitate», pues es la cantidad lo que la hace ser lo que es y no otra cosa.

La cantidad es, por tanto, el lado substancial peculiar de este mundo puesto que, en su raíz, "todo cuanto en él existe está necesariamente sometido a la cantidad" (8).

La cantidad se nos presenta como discontinua (números) y continua (tiempo y espacio. De estas tres condiciones específicas principales de lo sensible y corporal, la base substancial o cantidad pura es el número, mientras que el espacio y el tiempo muestran cierta participación en la esencia. Ahora bien, el cuerpo no es «materia secunda» sino que procede de ella, está dentro de ella por decirlo así, de ahí que dicho campo, dicha «materia secunda» es la razón de que todo lo cuantitativo se pueda expresar numéricamente.

"¿Y qué tiene que ver todo esto con las edificaciones templarias?", se preguntará el lector. Un poco de paciencia. Sólo unos párrafos más y tal conexión quedará puesta de manifiesto. ¿No son las iglesias construcciones sólidas, es decir hechas con materia-les ..? Pues de eso estamos hablando, de la materia, término que por otro lado ha tenido diversas acepciones a lo largo de la historia.

Etimológicamente existen tres raíces interrelacionadas a la palabra materia. La más popular es la que la hace derivar de "mater", y en tal sentido, la substancia es un principio pasivo, femenino y materno. También puede vincularse con el verbo latino "metiri" (‘medir’) , y siendo la medida una determinación está claro que podrá aplicarse a la ‘materia secunda’, pero no a la ‘materia prima’.

El latín, como se sabe, es una lengua indoeuropea, como lo es el sánscrito de la India. Pues bien, en sánscrito "mátrâ" significa ‘medida’, y lo que se mide, según Coomaraswamy, no es la materia que estudia la ciencia sino las posibilidades de manifestación inherentes al espíritu (atmâ). Así que "la cantidad no es lo medido, sino muy al contrario aquello por lo que las cosas son medidas", o sea que podría decirse que "la medida es respecto al número, lo mismo que la manifestación respecto a su principio esencial"(9).

Por añadidura, en sánscrito sólo hay dos términos para todo aquello que puede ser concebido o percibido (en el mundo manifestado): "nâma/rûpa". Se corresponden a lo inteligible (esencia) y a lo sensible (substancia). Curiosamente, en Platón hallaremos el término inteligibles como sinónimo de las Ideas o arquetipos.
Asimismo, "el concepto platónico y neoplatónico de «medida» resulta similar al hindú: lo «no medido» es lo que aún no ha sido definido; lo ‘medido’ es el contenido definido o finito del ‘cosmos’, es decir, del universo ‘ordenado’; lo ‘no mensurable’ es lo infinito, origen a la vez de lo indefinido y de lo finito, y que permanece ajeno a la definición de lo que es definible, es decir, a la realización de las posibilidades de manifestación que lleva en sí", aclara Coomaraswamy (10).

Medida y Orden ("rita" en sánscrito) son dos conceptos estrechamente relacionados, de ahí que el ‘cosmos’ de las mitologías griegas, etimológicamente, es el universo manifestado tras ser ordenado el ‘caos’. El caos es, en términos platónicos, lo indefinido, y el cosmos lo definido. "En otras tradiciones es el «Fiat Lux» que ilumina el caos o Tinieblas, que son la potencialidad a partir de la cual habrá de «actualizarse» la manifestación" (11).

En hebreo, el equivalente de "mâtrâ" es "middah", y los "middoth" se asimilan a los atributos divinos por medio de los cuales Dios creó el mundo. Asimismo, en la Biblia leemos: "Dios ha dispuesto de todas las cosas en medida, número y peso" (12).

El campo de desarrollo de la manifestación corpórea es el espacio, que bien puede simbolizar a la manifestación universal. Por otro lado, la ciencia de la medida del espacio es la Geometría, no la "científica" sino la tradicional, que es simbólica e iniciática, por lo cual no es de extrañar que se puedan encontrar concepciones tradicionales en las que "asimilan la actividad divina, productora y ordenadora de mundos, a la Geometría y también a la Arquitectura, que es inseparable de aquélla" (13). Prueba de ello la tenemos en la palabra árabe "hindesah", que en su primera acepción como ‘medida’ designa al mismo tiempo a la geometría y a la arquitectura (la cual es vista como aplicación geométrica en los edificios). A este respecto hemos de señalar que las cofradías de constructores musulmanas participaron activamente en la construcción de numerosos templos románicos españoles, lo que se evidencia especialmente no solo en el estilo mudéjar sino también incluso en el mozárabe.

Platón es autor del siguiente aforismo: "Dios geometriza siempre". Además, sobre la puerta de su Academia hizo colocar la siguiente inscripción: "Que nadie entre aquí si no es geómetra".

De los pitagóricos a las cofradías artesanales del Medievo, este conocimiento acerca del aspecto esencial de la medida aplicada a lo substancial, ha sido determinante y se fue pasando de maestro a discípulo. No es, por todo ello, de extrañar que en la francmasonería -que deriva de la masonería operativa (los gremios de constructores)-, al Creador se le llame "Gran Arquitecto del Universo" y también "Gran Geómetra del Universo", denominaciones que tienen como antecedente védico a Vishvakarma, el "Espíritu de la Construcción Universal".



NOTAS



(4) - Quizás sea adecuado efectuar algunas analogías Fisiológicas y científicas para ayudar a comprender cómo de lo no-manifestado surge lo manifestado. Vamos allá.

La Realidad es el Principio Supremo, pero los seres de nuestro mundo tienen su grado de realidad. Ahora bien, por mucho que existan tales seres, si no los oímos, vemos, palpamos, olemos..., para nosotros "no existirían". ¿Y dónde se inicia tal detección de su existir? ¡En la oscuridad del cerebro y cerebelo! ¡Allí es donde de produce la decodificación de las ondas sonoras, visuales...! Y algo, a lo que los psicólogos, denominan ego-yo, --¡qué a saber exactamente dónde se encuentra en la individualidad humana!- es quien toma tal decodificación y le otorga "realidad psíquica" y cognoscitiva merced a la memoria, en la que están guardadas y conectadas las indefinidas decodificaciones anteriores que se han tenido en vida. Y todo ello se produce en un tiempo indefinidamente pequeño, ínfimo, casi en el no-tiempo.

¿ Y qué es esa "materia" que analizan los físicos y que a nivel subatómico no se comporta en lo más mínimo como los cuerpos sólidos sino como entidades abstractas? Nos dice que la física cuántica que los "ladrillos" de la materia son los quarks, indefinidamente más pequeños que los hadrones, indetectables físicamente, inasibles, sin posibilidad de comprobar su dimensión física, hallándose en el otro lado de la realidad observable. Así que, lo que nos están diciendo es que la "materia" tiene un substrato, una base, un fundamento, no-material, discernible matemáticamente y más allá del espacio-tiempo. Estos quarks parecen desempeñar una función mediadora entre lo no-físico y lo físico, moviéndose entre ambos a través de lo que denominan "campos cuánticos de informaciones inmateriales". Véase al respecto: Guitton, J, y G. e I. Bogdanov, "Dios y la Ciencia. Hacia el metarrealismo", Debate, Madrid, 1992.


(5) - "Hay como un desdoblamiento o una polarización del Ser mismo, no "en sí" sino en relación a la manifestación, que sería inconcebible de otro modo; y la Unidad del Ser puro no está en absoluto afectada por esta primera distinción, como no lo estará por la multitud de las otras distinciones que se derivarán (...) No es de ninguna manera dualista (esta concepción) desde el momento que deja subsistir la posibilidad de una unificación que la sobrepasa y que sólo se realiza en un orden superior", advierte Guénon en uno de sus primeros ensayos: Las dualidades cósmicas (1921) <http://www.geocities.com/symbolos/s11rguen.htm>.

(6) - Guénon, René: "El reino de la cantidad y los signos de los tiempos", Paidós, Barcelona, 1997. Los cuatro primeros capítulos nos han servido de referencia principal para la explicación de la primera dualidad cósmica. Más datos encontrará el lector interesado en otras dos obras de Guénon: "El simbolismo de la Cruz" (Obelisco, Barcelona,1987) y "El hombre y su devenir según el Vedanta" (CS Ediciones, Buenos Aires, 1990).

(7) - Ibid., p. 22. Esa ininteligibilidad es la que ha conducido a los físicos cuánticos a la indetectabilidad física de los quarks y otras partículas subatómicas.

(8) - Ibid., p. 24.

(9) - Ibid., pp. 28,30.

(10) - Ibid., p. 30. En el "Rig Veda", VIII, 25, 18, se dice del creador que "con su rayo ha medido o determinado los límites del Cielo y de la Tierra".

(11) - Ibid., p. 31.

(12) - Sabiduría, X, 20. Análogamente, es el "contado, pesado, dividido" de la Visión de Baltasar en Daniel, V, 25.

(13) - Guénon: "El reino de la cantidad..", opus cit., 32
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