LA ORDEN DEL TEMPLE EN CASTELLÓN (2): Alcoceber-Alcossebre
Ángel Almazán de Gracia - 01/07/2008

El emplazamiento más conocido es, sin duda, Peñíscola, pero no fue el único territorio en el que se establecieron los templarios dentro de la actual provincia de Castellón, y sobre algunos de ellos vamos a hablar en esta serie.
 


Con imágenes estivales de la Playa del Moro y de los apartamentos "Playa Romana"(Lloguers Altamar) -que nos han servido de "base de operaciones" y de recreo por segundo verano consecutivo (los recomendamos)- vamos a iniciar una serie de artículos sobre el Temple en la provincia de Castellón; serie en la que incluiremos el artículo que escribimos un año atrás sobre Peñíscola.



Alfonso II el Casto, II de Aragón, donó el castillo de Xivert al Temple en noviembre de 1169, sin haberlo conquistado, y sería Jaime I, "el Conquistador", quien ganaría la fortaleza al islam y lo entregaría al Temple el 28 de mayo de 1234, y el "mero y mixtro imperio de la villa de Xivert" en marzo de 1297. El priorato templario de Xivert pasaría a la Orden de Montesa en 1317.

Pues bien: a este priorato templario y/o encomienda de Xivert pertenecería Alcoceber.

La primera Carta de Población de Alcoceber, que desgraciadamente no se conserva, fue dada por el maestre templario de Cataluña y Aragón, Guillem de Muntanyana, el 12 de marzo de 1261, ante Pere Tamarit, notario público de Tortosa, en la misma línea de donaciones que hizo de otros lugares del término de Xivert, concretamente Castellnou y Almedixer que lo había sido una donación del término a particulares, "ad populandum", con ciertos pactos y estipulaciones.

En lo que respecta a Alcoceber, como indica Eugeni Díaz Manteca, los nuevos habitantes debían fijar lugar de residencia dentro del término otorgado ("quod dicti populatores in dicta popula tenerentur facere residenciam personalem"), y "el resto de condiciones jurídicas se ajustarían al conocido modelo de Castellnou y Almedixer y que, en líneas generales, repetirá la segunda carta de población...".


Según el barón de Alcahalí, la donación fue realizada a gente encabezada por Ramón Pespunter y Bernardo Conill, "del poblado de Alcoceber, término de Chivert, con todas sus pertenencias, bajo ciertas condiciones, entre las cuales figuraba la de obligar la residencia bajo pena de perder la propiedad si, por cierto tiempo, permanecía inculto o era abandonado". Por su parte, Ruiz de Lihory señala que los templarios otorgaron Alcoceber a 42 pobladores y "se reservaron la mitad del diezmo del pan, vino, carne y aceite; quince sueldos de cena, medio pollo por casa, el horno y cuarenta sueldos al año por pesca". El asentamiento debió ser, no obstante, en otra zona distinta al actual Alcoceber. Y este primitivo poblamiento debió quedar despoblado en su totalidad o casi, de ahí que fuera precisa una segunda Carta Puebla del lugar de Alcoceber, "situm in terminos castri Exiverto" la otorgaría la Orden de Montesa el 26 de febrero de 1330 a otros 42 pobladores.

En el siglo XVI, Alcoceber se incorporó al municipio de Xivert.

Los arqueólogos e historiadores no han localizado todavía el enclave templario del primitivo Alcoceber que, en 1320, contaba con 20 casas.


Nota:

En el documento adjunto, en pdf, puede verse la Carta Puebla de la Orden de Montesa a los repobladores de Alcoceber (1330).



Enlaces relacionados:
CASTELLÓN TEMPLARIO (1): Peñíscola
Apartamentos Playa Romana, y otros, de Lloguers Altamar

Documentos relacionados:
Alcoceber-Carta Puebla de 1330
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