MURO DE ÁGREDA
Ángel Almazán - 10/2/2005

Muro de Ágreda es la antigua Augustóbriga romana, aunque poco queda de aquella ciudad. Como el resto de la comarca en la que se encuentra fue barbacana de Castilla hacia Aragón y solar bélico de sus confrontaciones.
 


Muro de Ágreda es la antigua Augustóbriga romana, aunque poco queda de aquella ciudad. Como el resto de la comarca en la que se encuentra fue barbacana de Castilla hacia Aragón y solar bélico de sus confrontaciones.


Camino de Matalebreras quedan los restos arqueológicos de Augustóbriga, al lado de la via romana que unía Zaragoza con Astorga, como lo testimonia una piedra miliar sita en el Museo Numantino indicando que desde allí había XXII millas a Turiaso (Tarazona), miliario que tal vez se trate del que registró el Padre Florez y que estaba en el jardín del conde de Agramonte, si no es otro distinto. De su adscripción popular a Augustóbriga ya figura en las relaciones cartográficas de Tomás López del último tercio del siglo XVIII, donde se habla de "sepulcros labrados en piedra de una pieza, y otros mjonumentas que acreditan su antiguedad" y refiere la presencia de un fragmento de piedra en la pared moderna que rodea el atrio de la iglesia. A su vez Taracena informa de la existencia en el Museo Numantino de algunos hallazgos: baldosas, tejas, monedas y una asa leontocéfala de bronce.

Según leeemos en http://orbita.starmedia.com/augustobriga/, "Tiene hoy grandes ruinas de murallas indicio de que fue una de las nobles y belicosas ciudades en la época de las guerras de los romanos contra los celtíberos. En casi toda su extensión podemos todavía apreciar los cimientos y en algunas partes de las mismas que se elevan sobre el terreno a una altura de un metro a un metro y medio aproximadamente. Estos trozos son suficientes para ver que se trata de construcciones que reconocen una antigüedad remotísima pues las vemos hechas con grandes bloques de piedra o sillares toscamente labrados y unidos entre sí por su propio peso, sin argamasa". El perímetro máximo, según Eduardo Saavedra, bien pudo aproximarse a los tres kilómetros. Igualmente hay que reseñar que se han encontrado diversas monedas celtibéricas.


Igualmente, la citada Web señala otros hallazgos de la ciudad romana: " De sus campos se han desenterrado en diversas ocasiones vasijas, sillares, molduras, ladrillos gruesos, tejas de forma romana, ánforas, espuelas, pedazos de bronce, monedas, molinos de mano (aunque es fácil que estos molinos sean celtibéricos, pues iguales a estos se encuentran en las ruinas de Numancia), bolas de piedra (las cuales se hallaron en gran abundancia y son, sin duda, proyectiles de balista). Entre el pueblo y la Venta se encontró, según cuentan, una pieza de metal como una campana, que ha dado nombre a la Cerrada donde apareció, y al explanar el terreno para edificar la venta salió una vasija con cenizas y una chapa metálica. En el paraje que da frente a esta venta se ha descubierto un mosaico. Otros vestigios importantes son la Vía romana de Astúrica a Caesaraugusta que pasa tocando a las murallas, una piedra miliaria y una lápida sepulcral, halladas junto a la Vía romana el año 1895".



La parroquia está dedicada a San Pedro Apósto, del que se indica en la "Enciclopedia del Románico en Castilla y León", que es de mampostería, con refuerzo de sillares en los esquinales y encintado de vanos, constando de una nave en cuatro tramos que se cubren con bóveda de cañón apuntado reforzada por fajones, y la cabecera que es ligeramente más estrecha que la nave consta de un corto presbiterio y una capilla de testero plano, cubiertos con bóveda de cañón apuntado y separados de la nave por el arco triunfal. Esta cabecera "presenta la anomalía de alzar sus muros exteriores por encima de los de la nave, transmitiendo la sensación de emplazarse dentro de una estructura torreada, aunque ésta no existe como tal", opinión que no comparten los lugareños, para quienes estamos ante los vestigios de un torreón. El esquinal norte se reforzó con sendos contrafuertes posteriores. El retablo mayor es barroco, así como los dos laterales que tiene. En el muro occidental se construyó a su vez una pequeña españada de tronera en la etapa barroca, en el s. XVIII.


Los elementos románicos más destacados son los capiteles de su portada, donde no obstante ya se perfila el gótico. Son capiteles vegetales con la hojarasca del primer gótico según Martínez Frías, con crochets rematados en hojas de puntas vueltas los exteriores, y hojas lobuladas de acusados nervios y otras treboladas y apalmetadas el resto, como acontece igulamente en la ventana del ábside. Estos y otros elementos hacen de ella un templo del románcio de transición según Gaya Nuño o protogótico según Martínez Frías. En opinión de la citada Enciclopeda, esta iglesia refleja, como pocas en Soria, "la adopción de soluciones constructivas aún apegadas al tardorrománico en un momento ya avanzado del siglo XIII, probablemente ya en su segundo cuarto". La puerta sigue conservando sus herrajes y viejo armazón de madera.



En cuanto al arruinadísimo castillo, sito sobre un cerrete septentrional muy próximo, en opinión de la citada Web local "debió ser un edificio de estrechos muros y planta rectangular, coronado de almenas y colocado en uno de los ángulos de la antigua muralla. Es, seguramente, de construcción posterior al torreón de la iglesia, quizá de finales del S. XV. De él se conserva parte de tres de sus paredones, rasgados de arriba a abajo. El hallarse en uno de los ángulos de la antigua muralla ciclópea, indica que ésta se conservaba todavía en estado regular en la época de la reconquista, a la cual pertenece el castillo por la forma de su construcción. De hecho hoy observamos que por esta parte es por donde más restos encontramos de ella y por donde alcanzan mayor altura. Pese a su lamentable estado de conservación, todavía mantiene parte de su almenado y adarve. Es muy probable que contara con una barrera exterior hoy desaparecida".


Las fiestas principales son las del Santo Cristo del Consuelo, cuyo día por exceleencia es el 30 de abril, que antaño se festejaba el primer domingo de octubre y después el ocho de septiembre. Dice la ya reseñada Web, que recomendamos visitar, que "estas fiestas presentan una peculiaridad única en los pueblos de la provincia de Soria: la suelta nocturna de vaquillas. La Plaza Mayor es el escenario del acontecimiento en las madrugadas del viernes al sábado y del sábado al domingo sobre las 4:30 horas. Además del gran gentío que se ha ido concentrando a lo largo del día y que ha aumentado con la llegada de las verbenas, muchos de los habitantes de la comarca se trasladan a altas horas de la noche para participar en este acto taurino".
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