SAN BAUDELIO (5): EN "CLAVES MASÓNICAS DE LOS MAESTROS CONSTRUCTORES"
Entrevista efectuada por la Redacción - 3/17/2005

En este libro, Ángel Almazán defiende la tesis de que el modelo arquetípico constructivo de este templo es la Kaaba, y que el simbolismo islámico de los ángulos o esquinas es igualmente fundamental
 



En "Claves masónicas de los maestros constructores. De Córdoba al Camino de Santiago Navarro", Soria ha dejado de ser el centro de su atención. ¿A qué es debido?



Es cierto que no ocupa un lugar preferente la provincia de Soria en cuanto a páginas, ¡por vez primera en dieciséis libros!, pero ello no quiere decir que no ocupe un lugar preferente cualitativo, dado que la importancia que tienen las veintinueve páginas que, de forma directa o casi-directa, se refieren a la ermita de San Baudelio, conforman uno de los núcleos más esenciales del libro.


¿Por qué Soria, cuantitativamente, ha dejado de ser el eje central de una obra mía? Pues por el tema del que se trata, que es una exposición del esoterismo de una serie de construcciones de origen islámico con planta poligonal de ocho lados o con cúpulas octogonales. Y debido a que en San Baudelio y en San Miguel de Almazán tenemos cúpulas ochavadas, estos dos templos aparecen referenciados en este libro. También, dado que hay un artículo dedicado a los entrelazos, aparece el claustro de San Juan de Duero; el pentáculo acorazonado y mandálico de San Bartolomé de Ucero... Y además, en el último capítulo, que versa sobre los crismones, doy cuenta de algunos de los poquitos que tenemos en Soria, con imágenes de varios de ellos.



Por lo que Vd. dice, San Baudelio es, cualitativamente, esencial en el contenido, en el mensaje de este libro



Así es. Mi estudio hermenéutico sobre la arquitectura de San Baudelio comenzó en agosto de 1995, lo que plasmé en un amplio ensayo de seis páginas en Diario de Soria que dediqué a la memoria de J.A. Sáenz Díez de la Gándara, a quien tanto le apasionaba la civilización islámica. Hasta entonces no me había ocupado de ella, ni de su esoterismo. A partir de 1997, con motivo de la preparación de "Los códices templarios del río Lobos. Los custodios del Grial" me adentré en la obra de ese gran maestro del esoterismo islámico que es Ibn al Arabi, nacido en Murcia y fallecido en Damasco en 1245. Desde entonces este sufi y la literatura esotérica islámica se ha convertido en fundamental, tanto en mi vida como en mis escritos.



¿Qué tiene de especial San Baudelio desde un enfoque esotérico?



Lo tiene todo. Me refiero a su arquitectura, a su planta y alzado, pues en "Claves masónicas..." no me he ocupado de su iconografía.

Dado que esta obra tiene como centro el esoterismo islámico, lo que he hecho ha sido intentar mostrar el esoterismo islámico que yo he sido capaz de encontrar en San Baudelio. Por de pronto, su nave princial es un cubo, como la Kaaba que es el templo por antonomasia del Islam. Y, además, como éste, su orientación es angular, o sea, que son las esquinas las que marcan cada una de las direcciones del espacio (este,oeste, sur y norte) y no los laterales como es primordial en las iglesias cristianas.

Si a ello añadimos que el Pilar que sustenta el techo tiene forma de una palmera con ocho palmas, y conocemos un poco la significación metafísica y cósmica que este árbol ocupa en el esoterismo islámico, así como la asignación de los ocho nervios de las cúpulas islámicas a los ochos sostenes del Trono de Allah... Y si, para más "inri", tenemos en cuenta que la "Casa de Muhammad-Mahoma" en Medina tienía dos filas de troncos de palmeras en un lateral, y que tal disposición sirvió de modelo arquetípico para los oratorios y mezquitas, y constatamos que también en San Baudelio existen dos filas de columnas/arcadas... Pues no queda por menos que quedarse boquiabierto...


Además, si a todo ello añadimos el simbolismo esotérico que otorgan los iniciados islámicos a los ángulos y su correspondencia con sus grandes profetas y santos imames... ya sólo falta concluir que arquitectónicamente San Baudelio es esencialmente una construcción islámica, no cristiana o mozárabe.


Eso es una afirmación que parece contraria a lo que hasta ahora se venía afirmando sobre esta ermita



Efectivamente. A finales del siglo XIX y durante la primera mitad del siglo XX se consideró que era una construcción mozárabe, es decir, realizada por cristianos que habían vivido en territorio islámico y que, influidos por su arte constructivo, habían plasmado algunos elementos arquitectónicos islámicos en su fábrica. Incluso se llegó a decir que había sido construida a finales del s. X o comienzos del XI. Posteriormente se ha ido marginando lo islámico, incluso en lo referente a su construcción ya que, últimamente, lo que se viene a señalar es que se construyó tras la conquista de ese territorio por Fernando I de León en el año 1060 y que las pinturas fueron realizadas hacia 1123-1125.

Mi teoría, por contra, refuerza la tesis de un origen islámico en el alzado y planta del edificio, que luego sería cristianizado a partir del año 1060. Y si fuera cierto que hubiera sido construido a finales del s. X o comienzos del XI, lo que sugiero es que serían los "muyaidins" encargados de la vigilancia del Valle de Bordecorex desde las atalayas. Sabemos, por textos islámicos, que a tales sitios solían acudir como voluntarios los miembros de cofradías sufíes, o sea, esotéricas.

Claro que cabe la posibilidad de que, efectivamente, la ermita se construyese tras la consquista cristiana de la zona en 1060. Pero si resulta que los alarifes musulmanes (como tales o como mudéjares, que a fin de cuentas es lo mismo) se desplazaban tranquilamente por Castilla, Navarra, Aragón... incluso a medidos del siglo XIII, imagínese cual sería su grado de movilidad hacia 1060. Hay que tener en cuenta que las batallitas que nos han contado sobre la Reconquista son erróneas. Quiero decir que no hubo tal enfrentamiento a muerte hasta por lo menos el reinado de Alfonso VIII. Lo que se dio fue una gran convivencia y tolerancia. La conversión al Islam de los hispano-visigodos fue en masa: ¡esa es la verdad! Y cuando Almanzor pasaba por las tierras sorianas para realizar sus aceifas en territorios cristianos situados más al norte, se sumaban los cristianos como mercenarios en sus tropas y esto que acabo de decir lo reconoce hasta el propio Sánchez Albornoz...


En fin... que las cosas son más complejas de lo que parecen.



Nota: las dos fotos fueron tomadas por Juan Sol en una visita girada a San Baudelio en la que estaba presente el escritor Juan Eslava Galán (Nicholas Wilcox), con quien departe Ángel Almazán en la imagen de abajo.




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