SAN BAUDELIO: ARQUITECTURA Y PINTURAS ( y 4)
TEÓGENES ORTEGO FRÍAS - 2/7/2005

Concluimos este largo artículo de Teógenes Ortego Frías sobre la arquitectura, pinturas e historia de San Baudelio, en el Camino del Cid Soriano.Ahora habla sobre la desatinada venta de los frescos
 


FECHAS Y HECHOS INFAUSTOS



Hemos rememorado tanta maravilla de nuestro arte medieval, trayendo a colación nuestras viejas notas tomadas en el verano de 1921, cuando todavía, con cada tema en su sitio, hablaban las imágenes de sus muros con la serena elocuencia de los siglos. Sentíamos entonces el orgullo de su conservación y nos veíamos obligados a velar por su futuro. Pero un día aciago turbó nuestro ánimo. La triste historia de las pinturas parietales de San Baudelio comenzaba a finales de junio de 1922, protagonizado de un lado por los 20 propietarios de la ermita, vecinos de Casillas, y su abogado asesor Sr. Mariña; de otro, representando a unos compradores extranjeros, el judío León Levi. Transacciones, anticipos, llegada de técnicos italianos para arrancar las pinturas de las paredes y el comienzo de una aventura sin nombre.

La noticia cundió, la Comisión de Monumentos de Soria, entró en acción para evitar semejante despojo en aquella solitaria ermita, declarada Monumento Nacional por Real Orden de 24 de agosto de 1917.


Actuación del Capitán de la Guardia Civil de Almazán ; atestado del Juez de Primera Instancia, Orden de la Fiscalía del Supremo para que se procediera contra aquella operación ya zanjada. Levi y algunos otros dieron con sus huesos en la cárcel ; brevemente, por que las habilidades del astuto mercader internacional entraron en juego.


La pasión empezó a tomar caracteres alarmantes; la prensa local y la nacional se hicieron eco de este ruidoso proceso. El porvenir de las pinturas sigue en peligro; la Audiencia de Soria estima procedente la revocación del auto contra las vendedores. Al propio Senado había Ilegado la información de los hechos y don Elías Tormo, Catedrático de Historia del Arte de la Universidad Central, en la sesión de 21 de julio de 1922, pide al Ministro de Gracia y Justicia proceda contra el Registrador de la Propiedad de Almazán, ruego que fue recogido por el Ministro elogiando las palabras del Sr. Tormo en defensa de nuestro Glorioso Arte Nacional. Quedaba también pendiente una acción de retracto que exigía el expediente administrativo incoado en el Ministerio de Instrucción Pública por Levi y los vendedores, vecinos de Casillas.


La resolución ministerial produjo la R. 0. de 12 de septiembre de 1923 reconociendo en sus consideraciones finales el ejercicio de la acción de retracto en nombre del Estado, lo cual hubiera permitido la permanencia en España de dichas pinturas. Pero esta acción fue suspendida, con gravísimo error, considerándola lesiva a los intereses del Estado, según reconoció el Supremo en otra R. O. dos meses más tarde.


Recurrieron al Supremo, Levi y los vecinos de Casillas para tratar de poner fin a un asunto harto enojoso, que ya llevaba tres años y medio de historia. El más alto Tribunal de la Nación declaró, en sentencia del 12 de febrero de 1925, que "los recurrentes dueños de la ermita de San Baudilio de Berlanga han podido vender libremente las pinturas murales de la misma y el don León Levi adquirirlas y, en lo sucesivo disponer de ellas libremente."


Las sentencias fueron cumplidas protocolariamente. El 22 de febrero de 1926 se constituyeron en la ermita de San Baudelio, para entregarla a sus propietarios, don Blas Taracena, don José Tudela y el Abad de la Colegiata, de Soria, don Santiago Gómez Santa Cruz, como Miembros de la Comisión Provincial de Monumentos y paladines que defendieron con denuedo la conservación "in situ" de las pinturas y custodiaban la llave de la ermita. A éstos acornpañaban el Juzgado de instrucción de Almazán, el Gobernador Civil de la Provincia y el Alcalde de Casillas. Presentes también León Levi M. Pollak y el Sr. Mariña. Hecha la entrega faltó tiempo a Levi y a Dereppe, su verdadero dueño, para cargar en un coche los veintitrés témpanos de pinturas, embaladas tiempo atrás en tubos metálicos, e iniciar la primera etapa del éxodo
hasta Zaragoza.


Después pudieron seguirse sus andanzas por tierras europeas y americanas con dolor, pero con esperanzadora nostalgia. Por informaciones posteriores sabemos que el Museo de Boston compró en 1928 dos de las composiciones más sobresalientes: La Ultima Cena, y Las Marías ante el Sepulcro de Cristo. Su propietario Mr. Dereppe mantuvo los restantes lienzos en su poder y más tarde, La Entrada en Jerusalén y algún otro, fueron adquiridos por los doctores M. Dale y Clowes, de Indianápolis, a cuyo museo pasaron a la muerte de éste.


A la vez, The Cloyster Museum (Museo de los Claustros) de Nueva York, dedicado a la Edad Media, adquirió La Tentación en el Desierto, Le Resurrección de Lázaro y La Curación del Ciego. La viuda del doctor Clowes se reservó, entre otros, El Cazador con Halcón, una de las pinturas más sugestivas de esta serie.



RETORNO PARCIAL



Al correr del tiempo, una oportunidad se presentó para el retorno a España de la mayor parte de los cuadros del ciclo animalista y cinegético.


Ocurrió, que con motivo de dotar al Museo de los Claustros de Nueva York de un monumento medieval español, su director Mr. James Rovimer, llegó a conocer las ruinas románicas de la Iglesia de San Martín de Fuentidueña (Segovia). Inició en 1939 las gestiones para su compra y por fin, en 1957, pudo accederse, arbitrando una fórmula legal entre el Ministro de Educación Nacional y el "Metropolitan Museum", la cual consistía en establecer un depósito mutuo por tiempo indefinido, entre la Iglesia de Fuentidueña y seis paneles de tema no devoto de las pinturas de San Baudilio. A esta conclusión se llegó después de varias propuestas y contradictorios informes de algunos miembros de las Reales Academias de la Historia y de la de Bellas Artes de San Fernando.


En The Cloyster se reconstruyó piedra a piedra el templo segoviano, y en El Prado se abrió una sencilla dependencia, adecuada para la instalación de las pinturas cuyos temas, en el orden en que han sido colocados son los siguientes: 1- Caza del Ciervo. 2.—Elefante con torre. 3.—Guerrero o cazador con lanza y escudo. 4.—Oso. 5.—Carecía de liebres. 6.Paño de medallones con águilas.

No se incluyeron en este lote El Caballero con halcón y el Dromedario de la misma serie, considerada en conjunto de interés excepcional para la historia del Arte hispano, por ser la mejor representación de la pintura mural de época mozárabe.


Su retorno y exposición en el Prado, no ilustran al visitante de lo que constituyó la serie románica comprensiva de los temas evangélicos de San Baudelio. No obstante cuenta el mismo museo con la contigua instalación de las pinturas románicas extraídas de la ermita de la Vera Cruz, de Maderuelo (Segovia) con un conjunto similar al que existió en San Baudelio, coincidente en su temática, composición y estilo, hasta el extremo de considerarlas obras del mismo Maestro.

Finalmente, queremos dejar constancia de que en 1954, la Fundación Lázaro Galdeano, de Madrid, procedió a la aquisición de la Ermita, y en uno de sus magnánimos gestos, la entregó al Estado.


La Dirección General de Bellas Artes atiende a su conservación y ha iniciado una paciente labor restauradora.



[En la actualidad, febrero de 2005, la conservación y gestión corresponde a la Junta de Castilla y León]





El texto corresponde al artículo LA ERMITA MOZÁRABE DE SAN BAUDELIO...


Autor: Teógenes Ortego. Publicado en "Revista de Soria", Primera época, nº 16, 1972.




Las imágenes han sido tomadas por Ángel Almazán en enero de 2005





Enlaces relacionados:
Artículos de San Baudelio en la sección Soria Mágica-Románico
Primer artículo de esta serie sobre San Baudelio de Teógenes Ortego
Segundo artículo de esta serie sobre San Baudelio de Teógenes Ortego
Tercer artículo de esta serie sobre San Baudelio de Teógenes Ortego
© 2002 EDITORIAL SOTABUR. Todos los derechos reservados.