![]() |
|
FATEHPUR SIKRI Y LA PALMERA DE SAN BAUDELIO DE BERLANGA |
||
|
ÁNGEL ALMAZÁN y GHR TILLOTSON - 18/04/2004 Fatehpur Sikri es una ciudad imperial mogola de la India, construida a finales del siglo XVI. En una de sus construcciones, cuadrada como San Baudelio, hay una sola columna, y central, como en Soria. |
|
|
|
||
|
ANOTACIONES PREVIAS, de ÁNGEL ALMAZÁN
Fatehpur Sikri ("Ciudad de la Victoria"), fue creada por el emperador mogol Akbar el Grande, iniciándose las obras en 1571. Fue corte imperial durante 17 años hasta que fue abandonada por el emperador, posiblemente debido a que geoestratégicamente no servía como cuartel general cuando decidió trasladarse a Lahore, en el otoño de 1585, para hacer frente a la amenaza que tenía la frontera noroeste de su imperio. Se encuentra a 35 kms. al suroeste de Agra, ciudad ésta a la que retornó su corte en 1598, pero no retornó a Fatehpur Sikri. En 1610 fue recorrida por William Finch, quien señala que parte de ella estaba arruinada y abandonada. En 1619, Yahangir vió que estaba habitada en parte, incluyendo el palacio. Así que no fue abandonada plenamente como se ha escrito por doquier. Sus ruinas se conservan en buen estado de conservación. A unos 40 kilómetros al sudoeste de Agra se encuentran las ruinas de Fatehpur Sikri, suntuosa ciudad mogol construida por el emperador Akbar, el Grande (1556-1605), utilizada 17 años y abandonada por falta de agua
Su mezquita y algunas disposiciones arquitectónicas del palacio son enigmáticas todavía. Aquí, en Soriaymas.com, abordamos uno de ellos, el referente a la Sala de Audiencia Privada o Diwan-i-Khas por presentar analogías varias con la ermita mozárabe de San Baudelio, en las cercanías de Berlanga de Duero (Soria): planta cuadrada con una columna central. Creemos que hasta el momento no se había mencionado, por escrito, tal coincidencia constructiva. Akbar el Grande pertenecía inicialmente a la tariqah (orden) Chisthtiya, surgida en la aldea de Chisht que se encuentra cerca de Herat, en Afganistán, y fundada por unos derviches errantes a comnienzos del siglo XIII, considerándose su fundador principal Muin ad-Din Chisti (fallecido en torno a 1235). Tras la invasión de Tamerlán y el saqueó de Delhi (1398), la cofradía Chisthtiya fue la más importante del subcontinente. Akbar apreció mucho al shaik Salim, de esta orden, eremita en una colina de Sikri donde erigió Fatehpur Sikri en agradecimiento a este jeque que le predijo que tendría tres hijos, y que está enterrado en este complejo palaciego, en el Punch Mahal.
Parece ser que Akbar creó una cofradía. Así, hemos leído en el libro "Las sendas de Allah": "En la propia familia reinante, la famosa "religión divina" (din-i ilahi) del emperador Akbar, lejos de ser una religión nueva, como se ha dicho, era una suerte de orden mística a la que debían afiliarse obligatoriamente los altos dignatarios de la corte, y que siguió actuando en el siglo XVII". En un boletín de Templespaña se ha dicho: "Los derviches errantes de la Orden Chishti eran conocidos como Chist o Chisht. Entraban en una ciudad tocando una animada melodía con flauta y tambor para convocar a la gente, antes de recitar una historia o leyenda de significado iniciático. Sus huellas las encontramos en el País Vasco en el conocido "chistu" , con indumentaria e instrumentos muy parecidos". TEXTO DE G.H.R TILLOTSON, de su libro LA INDIA DE LOS MONGOLES (B.P. Nodal de Pontevedra 1991) El palacio de Fatehpur SIPRI está formado por una secuencia de patios rectangulares conectados entre sí; estos siguen los ejes polares, de forma que fue necesari agruparlos en terrazas en la cima del estrecho cerro diagonal. Al igual que la mayor parte de los demás palacios indios del período, se divide en tres partes principales: el “zenana” o harén, el “marrana” o sección para hombres, y una zona pública… El extremo norte del patio del “mardana” está dominado por un pabellón cuadrado y exento, identificado como el “Diwan-i-jas”. Es la estructura más famosa y enigmática de todo el complejo. Desde fuera, parece tratarse de un edificio de dos pisos, con un “chattri” en cada esquina del terrado. Por dentro, contiene sólo una sala; en el centro una columna se eleva hasta la mitad de la altura, y unas ricas ménsulas en la columna sirven de apoyo a una pequeña plataforma redonda, enlazada con los rincones del salón por una serie de pasarelas.
Resulta difícil entender cómo podría haber funcionado esta extraña disposición como “diwan-i-jas” en ningún sentido convencional del término: el emperador, sentado en el centro, sólo habría podido ver en cada momento a una parte de los asistentes a la audiencia, y éstos tendrían que haber estado hacinados en las pequeñas galerías de arriba o de pie en el piso debajo de él, desde donde no se puede ver el asiento. Ese diseño especializado sugiere que el salón servía para alguna función específica, pero actualmente no podemos estar seguros de en qué consistía ésta. Quizá fuera de carácter puramente simbólico: la columna única en un salón cuadrado recuerda el esquema de las mandalas hindúes, y si esa referencia es la que se pretendía, entonces la columna representa el eje del mundo del sistema cosmogónico hindú, y cualquiera que se siente encima está adaptando la tradición de identificarse como eje o foco del poderío supremo. Entonces, es posible que la función del pabellón fuera más ceremonial y ritual que práctica. Desde luego, una actividad simbólica de este tipo habría sido coherente con algunas de las preocupaciones dominantes de Akbar en aquella época. Pues fue durante los años de Fatehpur Sikri cuando Akbar realizó en especial sus investigaciones sobre religión comparada, y esa labor llevó con el tiempo a la formación de su propia religión, la Din Ilahi, que dotaba a su propia persona de la autoridad espiritual suprema.
El interés de Akbar por los estudios religiosos y mitológicos ayudó a establecer Fatehpur Sikri como centro intelectual importante. Uno de los medios por los que el emperador analfabeto realizaba sus estudios era una institución llamada Ibadat Jana. Esa institución, creada en 1575, constituía un foro de debates sobre asuntos religiosos, científicos, filosóficos y jurídicos. Inicialmente, los participantes eran representantes de diferentes grupos del Islam; según el cronista oficioso de la corte, Badauni, los debates se celebraban en un edificio que contenía cuatro salas -una para cada grupo: los amirs, los sayidas, los ulemas y los jeques-, Y «Su Majestad iba de tiempo en tiempo a visitar a esos diversos grupos y conversar con ellos, a fin de averiguar lo que pensaban». Actualmente, ha desaparecido hasta el edificio (la tradición que lo identificaba con el “Diwan-i-Jas” suponía, lo cual era bastante improbable, que cuando Badauni hablaba de cuatro salas, no era sino una metáfora de los cuatro lados de un salón). A medida que avanzaban los debates en el Ibadat Jana, Akbar se fue impacientando con los modales pugnaces y pedantes de los participantes y en reacción amplió los debates para que intervinieran miembros de otras fes. Se invitó a participar a parsis (seguidores de Zoroastro), hindúes, jain, judíos y católicos (jesuitas de Goa). Como resultado, los debates empezaron a proporcionar a Akbar material que lo alentó a desafiar y reexaminar la base del derecho musulmán y de la creencia religiosa en sí. Esa actitud horrorizó a los miembros ortodoxos de la corte. En su diario secreto, el erudito “mala” Badauni se quejaba con amargura e indignación de los titubeos del compromiso del emperador con el Islam. Consideraba a Akbar un inocente poco adecuado, inducido a error por el entusiasmo adulador de algunos cortesanos; para él, el peor de los malvados era el historiador oficial Abul Fazl, a quien calificaba de «el hombre que incendió el mundo». Esa evaluación era injusta tanto para el intelecto de Akbar como para la integridad de Abul Fazl; ambos hombres se sentían impulsados por la desconfianza respecto de la autoridad, cosa que raras veces resulta atractiva para el clero. Enlaces relacionados: Fatehpur Sikri Tariqah Chishti |
||
| |
||
| ©
2002 EDITORIAL SOTABUR. Todos los derechos reservados. |
||