¿TEMPLARIOS EN AGUILERA, ENTRE BERLANGA DE DUERO Y GORMAZ?
ÁNGEL ALMAZÁN DE GRACIA - 2/3/2004

De mediados del siglo XIX surge una tradición oral que sitúa en Aguilera a los caballeros templarios. Analizamos tal tradición y los vestigios iconológicos de la parroquial en tal sentido.
 


Repasemos lo dicho en los dos reportajes turísticos sobre Aguilera (ver links señalados abajo):


En 1850, el "Diccionario Geográfico..." de Madoz, acogiéndose a una tradición que suponemos oral puesto que documentalmente no parece que exista nada al respecto, dice:


"Fuera del pueblo, en el sitio que ahora es dehesa, como a 200 pasos, hubo un convento que por tradición se dice haber pertenecido a los caballeros del Temple, y del cual no se conservan más vestigios que piedras labradas con primor, que se extraen cavando el suelo; por debajo de este depósito de ruinas brota una fuente de buenas aguas".


A tenor de esta tradición, en la reciente Enciclopedia del Románico de Castilla y León, se estima que los numerosos sillares con aristas de bocel embutidos en el muro del atrio es probable que pertenezcan a otro templo anterior:


“En este sentido parece ser que pudieron llegar de lo que en la localidad llamaban el convento de los Templarios –del que hablaba Madoz-, completamente desaparecido y situado unos 500 m. al norte del pueblo, junto a una fuente. Aún se recuerda en el pueblo cómo se trajeron de allí numerosas piedras hace ya muchos años, quizá entre ellas la losa decorada que acabamos de describir. Igualmente cabe destacar la presencia de una estela medieval en el lado occidental de la torre, a la que debe sumarse otra publicada hace algunos años, descubierta en el viejo cementerio”.


Indicamos también que para Gaya Nuño, esta iglesia debió construirse a mediados del siglo XII, pero J.N.G estima que todo el edificio se alzó a finales de dicha centuria, incluido el pórtico.



En su "Nomenclator", Blasco no aporta ningún dato nuevo a finales del siglo XIX.


Acerca de cómo se convierten en "templarios", enclaves de otras órdenes militares, tenemos un ejemplo muy cercano a Aguilera: Hortezuela, que está a unos cuatro kilómetros, En 1886 el "Nomenclator" del obispado seguntino decía: "Su Iglesia parroquial, ha sido siempre del Orden de San Juan de Jerusalén, perteneciente a los caballeros del Temple, y servida por un Prior, hasta que, incorporada a la jurisdicción del Prelado diocesano, por autoridad pontificia, fue agregada al arciprestazgo de Berlanga, el 22 de Mayo de 1874. Hoy tiene la clasificación de rural, y posee casa y huerto, propiedad del curato". He aquí una prueba más que evidente del confusionismo y de como se entremezclan las posesiones sanjuanistas con las templarias y viceversa. Lo cierto es que esta parroquia de Hortezuela fue de los Hospitalarios de San Juan.

¿Tuvieron los Hospitalarios alguna posesión en Aguilera? Es posible.


Por otro lado, si observamos la fachada oriental de la parroquia de Aguilera, justo formando esquina y encima de una pequeña cornisa, veremos una alargada cruz que bien puede ser de la Orden de Calatrava. Documentalmente nos consta la existencia de posesiones calatravas en Medinaceli, Esteras de Medinaceli, Soria, Berzosa, Valdealbín, Alcubilla del Marqués y Alcozár. Ahora bien, también nos consta que muchos caballeros sorianos se sumaron a la orden de Calatrava, por lo que esta cruz de Aguilera tal vez sirviera para honrar la memoria de algún calatravo local que bien pudo contribuir económicamente para alzar la torre. Claro que igualmente se sabe que muchos templarios, tras la desbandada de su abolición, pasaron al Temple.


Por otro lado, algunos insinúan que lo que había en Aguilera era un convento franciscano, pero se confunden con La Aguilera (Burgos), y la documentación del s. XV sobre los conventos franciscanos sorianos no se habla de ninguno en esta Aguilera soriana.





Las cruces de los signos lapidarios de la fachada tampoco evidencias, a nuestro entender, que tengan una correspondencia indudable con el Temple.


Se ha escrito, por otro lado, que el Temple buscaba enclaves "telúricos" y de antigua raigambre religiosa. Y si la losa del caballo y de la "dama" fuese celtibérico-romana, dedicada a Epona como sugirió Teógenes Ortego, aquéllos que quieran "ver" en Aguilera "signos" que ayuden a sustentar la tradición templaria recogida por Madoz, recurrirán a esta losa para tal objetivo.


¿Hay algunos otros "signos"?



Sin querer entrar al análisis exhaustivo del simbolismo iconológico de los capiteles, queremos destacar la presencia de dos caballeros (uno de ellos con escudo) dominando a una fiera, posiblemente un león. Dos caballeros sobre un caballo es uno de los ideogramas principales de los sellos del Temple. Y aquí tal "ternario" (que hace referencia al espíritu -caballero cabalgando la fiera-, alma -caballero a pie- y cuerpo -animal-) se cumple también en cierto modo (foto de portada).



Anteriormente ya advertimos que "el personaje con los brazos levantados ante dos aves nos recuerda particularmente un personaje parecido, aunque de mejor talla y conservación, que también se halla ante dos aves, sito en un capitel de la iglesia románica de San Miguel de Almazán, que según Gaya Nuño es una de las representaciones estereotipadas de uno de los Hércules orientales".


Agregaremos ahora que tal imagen, la de Hércules con los brazos alzados, es un símbolo esotérico equiparable a la "Y" pitagórica, es decir, de las dos "Vías" iniciáticas y post-mortem, además de rememorar el "Rigor" y la "Misericordia", la "Justicia" y la "Paz".



Por otra parte, este capitel doble es muy interesante por la presencia de aves, una gran cabeza ¿bafomética? y un individuo con mandil y con un objeto en la mano.





Por otro lado, las dos personas que sujetan a un saltibanqui, juglar, bufón o como queramos llamarle, nos hace recordar que esta figura servía para "disfrazarse" a maestros iniciados, especialmente en el sufismo.



Y el hecho de que se encuentre "boca abajo" hay que vinclularlo al simbolismo del "Árbol con las raíces en los cielos", al que nos hemos referido en nuestra obra "Esoterismo Templario" al hablar sobre el pentáculo "invertido" del mandala de San Bartolomé de Ucero.






Asimismo queremos destacar la presencia de un grafitti en la fachada sur de la nave, bajo el pórtico: inscrita en un círculo se aprecia una cruz paté curva, que suele adscribirse al Temple (pero los templarios utilizaron diversos tipos de cruces, no lo olvidemos)




A faltas de mayores datos y de un análisis del terreno más pormenorizado, poco más podemos decir. O sea, que ni afirmamos ni negamos que estuviera el Temple.





Enlaces relacionados:
AGUILERA: EPONA, ROMÁNICO Y TEMPLARIOS (1)
AGUILERA: EPONA, ROMÁNICO Y TEMPLARIOS (2)
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